A propósito del referendo que busca condenar a cadena perpetua a los violadores y asesinos de niños, que avanza en la Cámara de Representantes, la Iglesia católica colombiana considera que las condenas contra estos delincuentes deben ser graduales hasta llegar a considerar si es necesario tenerlos encerrados, de por vida, en una cárcel.
Según monseñor Juan Vicente Córdoba, secretario de la Conferencia Episcopal, primero deben ser sometidos a estrictos tratamientos psiquiátricos porque, según él, los violadores son personas con graves desequilibrios mentales.
“Más que una cadena perpetua en una cárcel, tienen que ir primero a un centro psiquiátrico de por vida si es necesario o mientras el tratamiento así lo diga; la cadena perpetua iría más en el sentido de ir a centros de reclusión psiquiátrica hasta que sea necesario”, dijo el también vocero del Episcopado.
Sin embargo, al hablar de una cadena perpetua, literalmente, monseñor Córdoba considera que esta dependería del caso.
“De acuerdo al delito tiene que haber penas graduales en centros psiquiátricos, hasta llegar a la pena perpetua si ya son delitos infinitamente graves, consumados con muchas personas, replicados varias veces y con asesinatos de por medio”, enfatizó Córdoba.
Por último, advirtió que esta posibilidad también acogería a los sacerdotes que se vean involucrados en escándalos de abuso sexual contra niños, teniendo en cuenta que las órdenes del papa Benedicto XVI, en este sentido, obligan a los obispos a poner estos casos en conocimiento de la justicia penal.A
(gencias)










